Corpus sociolingüístico de la ciudad de Puebla

El municipio de Puebla es uno de los 217 que conforman el estado del mismo nombre. Su cabecera municipal, la ciudad de Puebla de Zaragoza, es también la capital del estado y la ciudad principal en la Zona Metropolitana Puebla-Tlaxcala. Según el Censo de población y vivienda (INEGI 2020), su extensión territorial es de 556.71 kilómetros cuadrados1, y tiene 1 692 181 habitantes. Se trata del cuarto municipio más poblado del país por detrás de Tijuana (1 922 523 habitantes), Iztapalapa (1 835 486 habitantes) y León (1 721 215).

El municipio de Puebla limita con otros catorce: diez del estado de Puebla y cuatro de Tlaxcala. La colindancia marca distintas relaciones con los municipios vecinos: en el norte y el occidente se forma el corredor industrial, mientras que en los municipios del sur predomina la actividad agropecuaria.

Si bien el municipio se considera mayoritariamente monolingüe en español, en la capital hay un flujo migratorio interno, externo y transmigratorio significativo (Palacios 2022). En él vive cerca de 11% de la población hablante de lengua indígena del estado (117 776 de 1 094 923), y el Atlas de los pueblos indígenas (IMPI-INALI 2020) consigna la presencia de hablantes de 16 grupos indígenas2: los asentamientos más numerosos corresponden a nahuas (78 702 hablantes censados), mazatecos (15 262), totonacos (13 609), mixtecos (3 327) y zapotecos (2 184) (INEGI 2020). Hay además otros grupos de migrantes establecidos desde hace varias décadas e integrados de distinta forma a la comunidad poblana; por ejemplo, las comunidades libanesa, española, argentina y chilena3. El exilio y la migración son, sin duda, ejes fundamentales para entender la composición de cualquier comunidad. Tenemos una deuda pendiente con el estudio de cómo éstas han construido el español moderno en Puebla.

Para este proyecto decidimos levantar una muestra de habla delimitada por el criterio de división administrativa y no por el de comunidad, pues esta tarea superaba nuestros recursos. A pesar de que no estudiamos una comunidad como la define el Proyecto para el Estudio Sociolingüístico del Español de España y América (Preseea), consideramos que el municipio cumple con los requisitos básicos estipulados por esa red de trabajo:

Un núcleo urbano principalmente monolingüe de español, cuya población ha estado tradicionalmente asentada en el lugar y presenta heterogeneidad sociológica, por lo que es un espacio apropiado para el estudio de la identidad social y lingüística de distintos grupos, ya sea en el conjunto de datos recogidos, ya para el estudio de grupos específicos o de hablantes particulares” (Moreno Fernández 2021: 11).

El corpus que presentamos está integrado por 108 entrevistas, recogidas en su mayoría en el año 2012, bajo la coordinación de Laura Romero Rangel y Niktelol Palacios, con la entusiasta participación de estudiantes del Colegio de Lingüística y Literatura Hispánica de la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla (BUAP).

En los años siguientes, y como es esperable en todo proyecto de largo aliento, el equipo se fue renovando y El Colegio de México nos brindó las condiciones óptimas para trabajar. Levantamos datos complementarios con el fin de mejorar la representatividad de algunos sectores y la dispersión geográfica de los colaboradores en un mayor número de zonas de la ciudad, lo que se puede apreciar en los mapas que presentamos en cada volumen.

Nuestra colega Stefany Olivar Espinosa contribuyó también con entrevistas en la comunidad bilingüe (español-náhuatl) de la Junta Auxiliar de San Miguel Canoa, materiales que forman parte de su investigación doctoral y que aportan una pequeña submuestra que enriquece nuestro corpus puesto que

la junta auxiliar de San Miguel Canoa es una comunidad que ha estado históricamente vinculada a la ciudad de Puebla, a través de una relación de carácter económico y político que promueve la movilidad de sus habitantes por cuestiones laborales en primer término y, después, para la búsqueda del derecho a la educación y la salud. Lo que ha llevado a que sus habitantes se vean en la necesidad de aprender una segunda lengua, en este caso el español, además del náhuatl, el cual había sido la lengua materna hasta hace poco, generando en la comunidad un estado de bilingüismo permanente en las últimas décadas (Olivar Espinosa 2020: 66)

El resultado que ponemos en manos del lector es, pues, el resultado de diez años de trabajo de un equipo nutrido de colaboradores unidos por el interés de recoger, analizar y poner a disposición de distintos investigadores una muestra sistematizada de datos lingüísticos del español de la ciudad de Puebla: orales, concretos, con distintos contextos comunicativos (campo, tenor y modo en términos de Halliday) que establecen un continuum de formalidad en estas 108 entrevistas semidirigidas.


  1. Para nuestro estudio tomamos en cuenta la información que mejor representa el estado del momento en el que se recogieron las entrevistas, pero sirva de referencia decir que en poco más de 50 años, el territorio capitalino ha cambiado en tres ocasiones: de 123.17 kms² previos al decreto de 1962, a 561.35 kms² (precisamente con el decreto de 1962), y a 556.71 km², según el dictamen de resolución de límites, emitido por el Honorable Congreso del Estado de Puebla, el 6 de diciembre de 2013 (Gobierno del Estado… 2016: 31).
  2. Hablantes de cuicateco, chatino, chinanteco, ch’ol, huasteco, maya, mazahua, mazateco, mixe, mixteco, náhuatl, otomí, popoloca, q’anjob’al, tarasco, tepehua, tlapaneco, totonaco, tseltal, tsotsil y zapoteco.
  3. Para un acercamiento a estos flujos migratorios ocurridos en distintas décadas y con diferentes condiciones sociohistóricas de desplazamiento, sugerimos leer a Jensen y Yankelevich 2007, Malló 2021 y Martínez Assad 2022.